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domingo, 21 de diciembre de 2014

ABAJO EL PESIMISMO

Hazte un regalo  muy especial esta Navidad

ABAJO EL PESIMISMO

“LA VIDA DE TODOS PUEDE SER MUY INTERESANTE, DEPENDE SÓLO DE NOSOTROS MISMOS, DE QUE APRENDAMOS A CONSTRUIRNOS UNA VIDA INTERESANTE EN CADA MOMENTO DE NUESTRA VIDA”.

El psicólogo Rafael Santandreu nos enseña en sus libros: El arte de no amargarse la vida y Las gafas de la felicidad, a mantener las emociones a raya en tiempos difíciles.

Algunas de las cosas que nos propone:

1. Atajar la “necesititis”. Creemos que precisamos muchas cosas para estar bien, pero no es así.

2. Curarse la “terribilitis”. Las personas fuertes, demuestran que casi nada es terrible.

3. Prohibido quejarse. Es inútil. Hay que contribuir a cambiar las cosas pero sin lamentos y con ilusión.

4. Poner perspectiva.

5. Ser humilde. Se consigue paz interior.

6. Aceptarse de forma incondicional. Todos fallamos. No pasa nada, no necesitamos tanta eficacia para ser felices. Nuestra principal cualidad es colaborar y amar, hay que quererse a pesar de los defectos.

7. Admitir a los demás como son. No existe nadie perfecto. Y si lo hubiese, sería muy aburrido. El niño que llevamos dentro solo desea amar y ser amado, aunque haga burradas.

8. Cambiar la visión. El universo es imperfecto, acéptalo.


¡Feliz Navidad!


martes, 15 de abril de 2014

UN PEQUEÑO DICTADOR


"Mis padres me han dado tanto poder
que ahora no sé qué hacer con él"

Si tu hijo se enfada, llora y patalea si no le das lo que quiere, si tiene malas maneras, desprecia la autoridad, si ha pasado de ser el rey de la casa a un dictador absoluto…………… ¡ponte firme ya!.

El psicólogo y pedagogo Javier Urra en su libro “El pequeño dictador” habla de la peculiar epidemia que afecta a muchos niños del siglo XXI: “son unos niños caprichosos, sin límites, que dan órdenes a los padres, organizan la vida familiar y chantajean a todo aquel que intenta frenarlos. Quieren ser constantemente el centro de atención; son desobedientes, desafiantes y no aceptan la frustración”. En su opinión la culpa es de una sociedad que educa a los niños en sus derechos, pero no en sus deberes”, donde ha calado de forma equívoca el lema “no poner límites y dejar hacer”; además el hecho de que  algunos padres no ejerzan su labor se debe a una falta de criterios educativos que intentan compensar la falta de tiempo y dedicación a los hijos permitiéndoles todo con tal de no discutir.

Según  Laura García Agustín la causa fundamental de que muchos niños hayan cogido el terreno  a sus progenitores está muy clara: “los padres han huido del viejo modelo autoritario y han pasado al otro extremo, siendo excesivamente permisivos y tolerantes, lo cual es un error fatal”.

Los principales síntomas son:
·  O se hace lo que ellos quieren o acaban por dificultar en extremo la convivencia.
·      Se les ha consentido todo y se creen con derecho a todo, de ahí que sean caprichosos en extremo. No  muestran reparo en molestar a los demás, pero no toleran que se les moleste a ellos.
·     Tienen  una  autoestima  exacerbada  y  un ego excesivo pero no por sus logros personales, sino como resultado de una sobreprotección excesiva ejercida por los padres.
·  Sólo piensan en sí mismos y en satisfacer sus necesidades, con una escasísima resistencia a la frustración y con una grave dificultad para demorar cualquier tipo de gratificación: lo que quieren lo quieren ya. Desconocen el valor de las cosas.
·     No conocen los límites ni la palabra no. Han aprendido a chantajear para conseguir lo que quieren; a amenazar sin ningún tipo de pudor, con tal de salirse con la suya.

Mª Jesús Álava Reyes especialista en temas de conducta infantil y juvenil comenta que estos niños no han nacido para hacer la vida imposible a sus padres y profesores, no persiguen el  fracaso y la desesperación de los que están a su lado, buscan su apoyo y su ayuda para salir adelante, para sentirse bien consigo mismos, para tener alguna opción de ser como los demás, eres tú, su padre/madre el que lo ha convertido en un mini tirano.

¿Qué puedes hacer?
·         Recupera las riendas.
·  Aplica las tres ces. Coherencia: unidad de criterios entre los padres. Consistencia: el sí es el sí y el no es el no. Continuidad: ser coherente y consistente de forma  permanente.
·         Muéstrate seguro. La insistencia de los niños es directamente proporcional a la mayor o menor seguridad con la que se muestren sus padres.
·         Ponle límites con buen rollo. La autoridad no está reñida con el cariño, y la firmeza no es sinónimo de gritos ni de faltas de respeto.
·         Restituye el papel del no.

                                                                                               Fuente: Revista Telva

viernes, 28 de marzo de 2014

FORMACIÓN PARA PADRES Y MADRES

Durante el pasado mes de marzo se realizaron diversos programas de formación para padres de nuestro centro. Impartidos por especialistas del Plan Municipal sobre drogas, el objetivo ha sido tratar temas relacionados con la convivencia familiar proporcionando herramientas para facilitar la labor educativa de los padres.

El primer programa llamado: “Trobades familiars” consistía en una charla donde se trataron de forma abierta y dinámica temas relacionados con la convivencia familiar (normas y límites en casa, la importancia de la disciplina y de los horarios, como hablar con los hijos, etc.). Estas charlas estaban destinadas a las familias con niños de entre 3 a 6 años y la participación ha sido alta.

El segundo programa llamado: "Atenció arriba un adolescent" consistió en 4 sesiones destinadas a familias con hijos que estuvieran cursando 5º o 6º de primaria, y pretendía dar respuesta a las inquietudes o preocupaciones que suelen despertar en los padres esta nueva etapa evolutiva en la que están a punto de encontrarse sus hijos (la adolescencia). La participación ha sido escasa.

Los padres debemos aprender a educar mejor y conocer los recursos con que cuentan las ciencias educativas. De esta forma, los buenos resultados serán lo normal en una familia responsable y “los problemas familiares” la excepción. El futuro no es la consecuencia del azar. El futuro lo estamos haciendo entre todos. Cada familia presta su colaboración al esforzarse en ayudar a sus hijos a ser personas libres y responsables. Para ello es necesario formarse y prepararse

ORIENTACIONES SOBRE LA FORMACIÓN DE LOS PADRES
1.   El buen ejemplo es la base de una buena educación.
2.   Cada cónyuge debe ayudar a que el otro tenga prestigio.
3.   En educación todo problema tiene arreglo: estúdialo.
4.   El aprender a educar mejor debe ser un objetivo en nuestra vida.
5.   Todo lo que vale, cuesta esfuerzo; aprende a educar mejor.
6.   Cuando te esfuerzas por educar mejor, tú eres el primero en mejorar como persona.
7.   Educar en positivo es: actuar con cariño cuando tu hijo está en disposición positiva, cuando ha hecho algo bien. No te olvides de reconocérselo. Esfuérzate en actuar así hasta hacerlo costumbre.

domingo, 23 de febrero de 2014

FERNANDO ALBERCA: "NUEVAS ESTRATEGIAS DE LA MOTIVACIÓN EFICAZ"


NUEVAS ESTRATEGIAS DE LA MOTIVACIÓN EFICAZ
Prof. Fernando Alberca

Fernando Alberca, Profesor de Secundaria y de la Escuela Universitaria de Magisterio Sagrado Corazón, habitual conferenciante y autor, entre otros, de los best-sellers Cuatro claves para que tu hijo pueda ser feliz (Ed.Almuzara) y Todos los niños pueden ser Einstein (Ed.Toro Mítico), está considerado uno de los mayores expertos del mundo en Motivación. A él acudimos para adentrarnos en el infinito poder de la motivación de todo hijo o alumno, niño o adolescente.

Según Fernando Alberca, la motivación norteamericana, que tanto nos ha influido en las dos últimas décadas, ha tocado fondo. Se ha derrumbado desenmascarada en un momento de crisis global, porque solo se sostenía en el aliento: en humo. “A nadie motiva –dice Alberca- que le digan tú puedes, este es tu momento. Por el contrario, este aliento solo aumenta la ansiedad y la angustia ante el fracaso que se le viene encima al niño y teme que sea evidente a todos”.

Los niños y adolescentes de nuestro tiempo requieren una motivación mayor y más eficaz.

Fernando Alberca, en su libro Todos los niños pueden ser Einstein, ofrece un capítulo titulado: Esfuerzo + Necesidad = Capacidad.

En efecto, la capacidad de nuestro hijo o alumno tiene mucho que ver con el esfuerzo, pero también con la conciencia de la necesidad que tanto le falta a menudo.

Esta necesidad que ha de saberse y sentirse antes de poner un esfuerzo, requiere una dosis de motivación suficiente y

CÓMO SE DEBE MOTIVAR HOY
Los niños y adolescentes de hoy necesitan una motivación nueva. Según Alberca hay muchas actitudes que solemos emplear para motivar a los hijos, que logran el efecto contrario. Y al revés, muchas actitudes a nuestro alcance no suelen emplearse, pese a que serían de enorme eficacia. Entre ellas, este autor experto en educación y motivación, nos propone una serie de conductas a evitar como padres y educadores y otras a realizar.

Qué evitar:
Para motivar de verdad a un niño de hoy, a fin de que este se haga consciente de la necesidad que tiene de poner un esfuerzo determinado y ser capaz de una meta, sus padres o educadores deben evitar expresiones como:

- Tú puedes.
- Este es tu oportunidad. Ahora es el momento.
- Eres capaz. Solo tienes que ponerte.
- Si hicieras esto como haces aquello...
- Estamos contigo. No te preocupes, no va a pasar nada.
- Todos pueden, tú no eres menos.
- Ánimo, demuéstrales que no eres tonto o incapaz.
- Si todos han podido, tú también podrás.
- A mí también me costaba y al final lo logré poniendo esfuerzo.
- Etc.

Todas estas expresiones de aliento, que no de motivación, a imitación de la motivación norteamericana que ya ha fracasado, no hacen más que incrementar el temor a fracasar en el niño y adolescente.

Se trata de expresiones que tienen como protagonista las expectativas del adulto, no la capacidad real del hijo o alumno. Saber que los demás esperan un logro no le hace al niño capaz de lograrlo, si no sabe por qué, para qué y cómo afrontar el reto.

Qué hacer:
Indirectamente:
1. Manifestarle nuestra satisfacción cada vez que haga algo bien. Sobre todo, si lo hizo voluntariamente. ¿Cómo?:
a) Con gestos de nuestra cara (una media sonrisa, una mirada de aprecio y asentir con la cabeza, junto a un pensamiento de satisfacción por tener un hijo o alumno capaz de aquello, que se traslucirá sin duda. Uno solo debe preocuparse de pensarlo de veras).

b) Contar nuestra satisfacción a un tercero, con palabras dichas cuando el hijo o alumno lo oiga y parezca distraído de la conversación. Por ejemplo, dándoles nosotros la espalda al decirlo, como si no viéramos que está presente.

2. Pedirle a cualquier edad que haga cosas difíciles. Tareas que pueda hacer y que otros a su misma edad no hacen aún. Por ejemplo, hacerse responsables de algo, andar una larga distancia, quedarse solo ante el ordenador y emplearlo adecuadamente, aprovechar el tiempo cuando se quede a solas en su habitación, hacer la cama, poner y quitar la mesa, ceder en la comida lo mejor a su madre, fregar los platos cuando llega bien al fregadero o recoger el lavavajillas.

3. Decirle que confiamos en que actuará bien. Porque sabe cómo debe portarse y es bueno e inteligente. Que confiamos en que se portará como su conciencia le dicte, que conseguirá ayudar y agradar a muchos, empezando por ellos mismos, nosotros y otros.

4. Aunque nos haya fallado a menudo, no transmitirle que creemos que puede fallarnos de nuevo. Y para eso, no pensarlo siquiera. Por tanto, pensar siempre que actuará bien esta vez por madurez, aunque en el pasado no lo hiciera: pensadlo primero y decirlo después de creerlo.

5. Preguntándoles a cualquier edad –desde que hable- su opinión, aunque seamos luego nosotros los que decidamos en solitario.

Directamente:
6. Convencerle de la fórmula de Fernando Alberca antes referida: Esfuerzo + Necesidad = Capacidad. Que será capaz de lo que se proponga si encuentra la necesidad real de lograrlo y pone el esfuerzo que ese logro exige. Transmitirle que creemos que es capaz, si ve la necesidad que nosotros intuimos y pone el esfuerzo que aquello requiere.

7. Relacionar lo que le pedimos con algo que sea de su interés o gusto.

8. Presentándolo como algo difícil y valioso hasta provocar su curiosidad.

9. Relacionando lo que le proponemos con su entorno y con la satisfacción y orgullo que sentirán personas muy apreciadas por él.

10. Plantearlo de forma que pueda provocar en él alguna pregunta sobre cómo, por qué o para qué hacer aquello.

11. Explicarle que lo que se le propone es asequible porque es un paso más de algo que ya hizo bien antes.

12. Que puede lograrlo porque tiene ya de hecho la forma de ser que aquello exige y porque pertenece a una familia o grupo que cuenta con una motivación adecuada, con una tradición, sabiduría y posibilidad real de conseguirlo y que le aguarda por ello una satisfacción también singular.

13. Que le reportará prestigio personal.

14. Que se lo proponemos –no pedimos- porque el concepto que tenemos de él, basado en la realidad más objetiva, nos anima a hacerlo. Pese a saber que lógicamente puede no lograrlo tras intentarlo. Lo que no cambiaría el concepto que tenemos sobre él. Un concepto que mejorará por el mero hecho de que lo intente.

15. En lo que se le propone, dejarle margen para elegir su propio modo de hacerlo.

16. Acostumbrarle a recibir consecuencias afectivas satisfactorias, más que materiales, cada vez que haga algo bien.

17. Recompensarle por sus éxitos y mostrar una reacción neutra ante sus fracasos.

18. Enseñarle a elegir, asumiendo al hacerlo las consecuencias de sus elecciones.

19. Asegurar, en lo que esté en nuestra mano, que carga con las consecuencias de sus acciones libres.

20. Animarle a que empiece lo que cree que será muy difícil. Porque el intento ya es valioso.

21. No pretender que haga lo que nosotros haríamos y mucho menos como lo haríamos nosotros.

Todas estas son acciones que cualquier padre o educador podría poner en marcha para motivar eficazmente a cualquier niño y adolescente y hacerle capaz de tantas cosas como desea lograr y a menudo no encuentra la fuerza o el modo de lograrlo, encontrando en ello una frustración que si no aprende a tolerar le llevará a una espiral de infelicidad. Acciones asequibles entre otras, basadas en la verdad y en la confianza, que Fernando Alberca nos propone, al tiempo que nos anuncia que

“si actuamos así con los hijos, conseguiremos no solo que sean capaces de metas difíciles que les reportarán satisfacción y éxito, sino, lo que es mucho más importante, que estaremos haciendo posible que nuestros hijos o alumnos sean verdaderamente felices, ahora, el día de mañana y siempre”.

Página Oficial:

Entrevista "Todos los niños pueden ser Einstein"

OTROS TÍTULOS DE FERNANDO ALBERCA:
·     Guía para ser buenos padres. Desde la noticia del embarazo hasta los 10 años. (Toro Mítico),

·   Guía para ser buenos padres de hijos adolescentes. Desde los 11 años hasta los 30. (ToroMítico),

· Las complicaciones del corazón. La afectividad en la adolescencia. (Almuzara),

·         99 trucos para ser más feliz. (Ed.Cálamo),

·         ¿Quieres casarte conmigo? (Ed.Palabra),

·         La revolución necesaria: ser libre, inteligente y feliz. (Ed.Palabra),


·         Escribir sin faltas. Método FAR. 

sábado, 12 de octubre de 2013

MIEDO A LAS MATEMÁTICAS

Las matemáticas son una asignatura básica para el desarrollo intelectual pues ayudan a los niños a razonar de forma lógica y ordenada, abren la mente, aumentan la concentración y les enseñan a pensar.

Y sin embargo, ¿por qué tantos alumnos perciben las matemáticas como difíciles y aburridas?

Según los expertos la clave para triunfar es aprenderlas bien desde el principio, comprendiéndolas, acercándolas a la realidad de la vida cotidiana, haciéndolas accesibles para todos, creativas, dando sentido al aprendizaje, sin olvidar que  para ello es imprescindible la constancia y el esfuerzo.

Es fundamental que los alumnos entiendan absolutamente todo y evitar que vayan pasando de curso sin entender lo que hacen,  cuando un niño no puede seguir las clases, si vive una constante frustración por no comprender, su autoestima cae y es cuando afirma que no le gustan las matemáticas, en cambio si avanza poco a poco pero de forma constante, verá como mejora, comprenderá lo que hace y llegará a dominar la materia. Por otra parte hay que perder el miedo a equivocarse, ya que de los errores se aprende.

Según Marta González Rodríguez (profesora de matemáticas de secundaria y bachillerato) la signatura de matemáticas es la base de los campos avanzados. No sólo hay enseñar cuál es la fórmula de la resolución de la ecuación, sino cómo se llega a ella, porque en matemáticas casi todo tiene un porqué y es importante que los alumnos lo averigüen. Los alumnos deben aprender a pensar y reflexionar sobre los problemas que se les plantean y esto lleva su tiempo, al instituto se va a intentar subsanar las dificultades que hayan tenido al hacer los deberes en casa y darles las pautas para que  ellos mismos encuentren sus errores. Es importante incentivar y motivar a los alumnos con retos y desafíos que, aunque no estén el  programa, les ayuden a despertar su curiosidad.

Recomendamos:

Tu hijo puede ser un genio de las mates de Juan Medina y Fernando Blasco. Editorial Temas De Hoy.


viernes, 27 de septiembre de 2013

LOS DIEZ ERRORES QUE COMETEN LOS PADRES AL HACER LOS DEBERES CON SUS HIJOS Y LAS CLAVES PARA SOLVENTARLOS

En un artículo de ABC, Carmen Guaita, profesora y vicepresidenta del sindicato de profesores ANPE, explica los fallos más habituales a la hora de ayudar a los hijos con las tareas escolares y ofrece las claves para realizarlas con éxito:

1. Hacer los deberes en cualquier sitio, en la cocina mientras se prepara la cena; en el cuarto de estar mientras otros ven la tele…
En su lugar: Procurar que el «momento deberes» sea importante para la familia: en un lugar fijo, es mejor si es su propio rincón de estudio. Si no se dispone de él, en un ambiente de silencio y trabajo general en la casa, sin distracciones, sin tele…

2. Protestar como adultos sobre la cantidad o calidad de los deberes.
En su lugar: Aceptarla realidad. «Los deberes son los que son y los que tocan. Si vemos que sobrepasan a nuestro hijo, debemos acudir al centro educativo para notificarlo, pero en casa se debe respetar todo lo posible la decisión del profesor. Estamos preparándoles para la vida, y en la vida habrá mucho trabajo y esfuerzo», afirma la profesora.

3. Hacerlos nosotros.
En su lugar: Realizar las tareas escolares de los hijos ni aumenta su capacidad de trabajo ni su disciplina, ni les hace aprender nada nuevo. «El sentido común, la gran herramienta que todos los padres tenemos aunque a veces no le hagamos caso, ya nos lo está diciendo». No hay que corregir los ejercicios en casa. El objetivo no es llevarlos perfectos, sino probar a hacerlos para ser conscientes de la dificultad. El profesor corrige mejor; hay que oírle. Aunque si es papel del padre comprobar que el alumno ha corregido los deberes en clase y se ha dado cuenta de en qué ha fallado.

4. Entender los deberes solo como nuevos aprendizajes de conocimientos.
En su lugar: Los deberes escolares son refuerzos para el aprendizaje y, sobre todo, una ocasión para aprender a trabajar de manera autónoma. Los padres pueden explicarles las dudas, pero mucho más razonable es ayudarles a encontrar la respuesta que buscan: en sus propios libros de texto, en internet…

5. Convertir los deberes en el «momento regañina» de cada día.
En su lugar: Convertir el tiempo de hacer deberes en un tiempo de paz y tranquilidad. Si el alumno tiene dificultades, puede y debe consultarlas con sus profesores al día siguiente. Es muy perjudicial crear en casa ansiedad ante lo relacionado con la escuela.

6. No tomar en serio su necesidad de presencia y apoyo.
En su lugar: Soltar el smartphone y estar disponibles para ellos, mirándoles y escuchándoles cuando así lo requieran.

7. Imponer un control absoluto.
En su lugar: «Si quieren que les tomemos la lección, debemos hacerlo. Si les ponemos nerviosos o ellos nos ponen a nosotros, es mejor confiar en su responsabilidad. Y decirles en voz alta que confiamos en ella», dice Guaita.

8. Evitar el diálogo con los profesores.
En su lugar: Potenciar el diálogo y la colaboración con los profesores y consultarles si hace falta alguna ayuda suplementaria.

9. Permitir que afronten las tareas escolares agotados ya de tareas extraescolares.
En su lugar: Las actividades extraescolares son necesarias pero no pueden ser obsesivas. Los alumnos pueden tener demasiadas modalidades: deporte, idiomas, música, ajedrez… todo a la vez. Es mejor adecuarlas a la personalidad e intereses del hijo y permitir tardes en las que solo haya que jugar en casa y estudiar.

10. Ser anárquicos.
En su lugar: Los deberes son, sobre todo, un aprendizaje del trabajo autónomo y la autodisciplina. Para Guaita, «les ayudamos si les animamos a establecer un tiempo mínimo y máximo, siempre a la misma hora, en el mismo sitio, siempre con el móvil apagado. Todo tiene su momento es un gran aprendizaje para un niño pero son sus padres quienes deben mostrárselo. También con el ejemplo».

COMO ORGANIZAR EL TIEMPO DE LOS DEBERES
Hay que intentar fijar una hora de comienzo y otra de finalización de las tareas. Ponerle un reloj en la mesa le ayudará a controlar el tiempo.

Debemos recordar que nos es posible mantener la atención ininterrumpidamente más de 40 minutos (dependiendo de la edad los tiempos son aún más cortos). Es necesario hacer pequeños descansos de 10 -15 minutos entre diferentes actividades.

Para facilitarles las tareas y que no caigan en el desánimo, es recomendable comenzar por algo breve y sencillo y luego hacer lo menos agradable, dejando para el final lo más fácil o lo que más le guste al niño. Pasados 30 minutos es cuando los niños alcanzan su máximo rendimiento. A la hora y media, el rendimiento disminuye, y por eso ahí deberán afrontar las asignaturas más fáciles.

Hay que adaptar los tiempos de tareas a la edad del niño. Con 15 minutos es suficiente para que los más pequeños lean o ejerciten cálculos matemáticos. De 6 a 8 años: entre 30 y 40 minutos. De 8 a 10 años: una hora. A partir de esa edad: entre 60 y 90 minutos. En Bachillerato: entre dos y tres horas.

 

lunes, 23 de septiembre de 2013

ACTIVIDADES EXTRAESCOLARES LAS JUSTAS

El exceso de actividades extraescolares, un alto nivel de exigencia, o no dejar espacio suficiente para el juego son causas que pueden provocar estrés en nuestros hijos. Es responsabilidad de los padres planificar sus actividades de forma adecuada para que crezcan felices.

El exceso de trabajo, los retos difíciles de alcanzar o el no responder de forma efectiva a las expectativas de los demás son algunas de las circunstancias susceptibles de provocar estrés. En el entorno familiar, las situaciones más comunes son:

  • La sobreestimulación. Sobrecargar al niño con ejercicios y actividades para ampliar los contenidos escolares.
  • El exceso de actividades extraescolares.
  • El alto nivel de exigencia en el rendimiento académico.
  • No dejar espacios para el juego, sin considerar que el juego es tan necesario para el niño como el trabajo para el adulto.
  • Cambios en la estructura familiar, como el nacimiento de un hermano, la separación de los padres o la pérdida de algún ser querido.
 En el caso  de los niños, las manifestaciones más comunes son:

  • Inhibición y retraimiento: se encierran en sí mismos y no se relacionan con los demás.
  • Bajo rendimiento en la escuela y malas notas.
  • Pérdida del interés por las actividades.
  • Conductas infantiles como chuparse el dedo o morderse las uñas.
  • Rabietas y enfados.
  • Pérdida o aumento del apetito o sueño.
  • Síntomas de ansiedad, como dolores de cabeza, dolores de estómago, vómitos o mareos.
Han sido muchas las voces que han alertado de la posible relación de las actividades extraescolares con el estrés infantil, cada vez más extendido. En Estados Unidos, hace un tiempo, se acuñó el término "hurried children" -niños apresurados-, niños que no escuchan, no siguen una conversación, se aburren cuando no están en ese estado de aceleración permanente, cambian de una actividad a otra etc.  

Es importante que el niño tenga ratos para entretenerse él solo, "en casa y con sus cosas". La infancia no puede estar llena de contenidos de trabajo, la niñez es mucho más que una época de preparación para el futuro.

* Recomendamos: 
Estrés en la infancia. Mª Victoria Trianes (Nancea ediciones).

sábado, 1 de junio de 2013

LA CREATIVIDAD

La creatividad se puede definir como el proceso de producir ideas originales que tengan valor.

Fomentar la creatividad conlleva formar niños curiosos, imaginativos, originales, intuitivos, flexibles para aceptar las ideas de los demás, con mayor capacidad para identificar los problemas, capaces de asumir riesgos, independientes, con un alto nivel de energía para afrontar retos y superar las dificultades y con una mayor apertura hacia el saber. Incorporar la creatividad a la vida cotidiana de la escuela se hace indispensable para favorecer la educación integral de los alumnos y alumnas.

Desde que nace, el ser humano tiene la capacidad de crear. En todas las personas  existe un claro impulso de hacer cosas, un instinto que sólo puede explicarse como una necesidad permanente de experimentar, de indagar, de relacionar, como un potencial innato que se debe cultivar. La tendencia natural de los niños es a manifestar sus sentimientos directamente, sin censurarlos ni clasificarlos, especialmente si creen que no van a ser criticados o castigados. En un clima de seguridad, los niños pueden expresar sus sentimientos y ser ellos mismos.

Ideas para los padres:

  • No “arregles” sus dibujos. Los niños ven el mundo de forma diferente. Lo importante es que dé rienda suelta a su creatividad.

  • Busca actividades artísticas que estén a su nivel.   

  • Ofrécele gran variedad de materiales y de experiencias creativas: trazar, pintar, esculpir, acudir a museos, trabajar con arcilla, plastilina etc.

  • Exhibe “las obras de arte” de tu hijo en casa. Muéstraselas a las visitas que llegan a la casa, sobre todo si tu niño está cerca y los puede escuchar elogiando sus trabajos.

  • Incentiva su curiosidad. Entre los 3 y 10 años se les puede formular preguntas como: “¿Qué pasaría si las personas volaran?”, “¿en qué se parecen un gato y un elefante?”. Obviamente, no existen respuestas buenas o malas, lo que importa es que se les permita expresar o lanzar muchas ideas a partir de un tema, que utilicen su imaginación y encuentren múltiples respuestas a una pregunta.

  • Deja que se equivoque. Lo importante es permitir que cometan errores, así se constituirán nuevos aprendizajes.

  • Inventad historias juntos. Busca dos palabras que no guarden relación aparente, y cread entre los dos un cuento en el que aparezcan ambas. Además de pasar un buen rato, se incentiva la capacidad de comprensión, abstracción y expresión verbal.

  • Descubre sus intereses. Si, por ejemplo, le gustan los animales, puedes proponerle pintar un Zoo o realizar un collage con fotos de animales que encontréis en las revistas… Enfócala hacia algo que a tu hijo le guste.

Muy interesante:

  • Entrevista a Ken Robinson en el programa redes. Vídeo

  • Libro: El elemento de Ken Robinson (posibilidad de descarga gratuita)

  • Ideas para padres y profesores: Aulas creativas. Su lema: Inspirar a los educadores a fomentar la creatividad en las aulas y convertir el mundo en un lugar un poquito mejor.



martes, 14 de mayo de 2013

¿QUÉ ES LA AUTOESTIMA?


La autoestima es el conjunto de creencias o sentimientos que tenemos hacia nosotros mismos. La manera como nos definimos influye en nuestras motivaciones, actitudes y comportamientos, e influye en nuestra respuesta emocional.

La autoestima también puede definirse como sentimientos de capacidad combinados con el sentimiento de ser amado. Aquí es donde nosotros podemos desempeñar un papel importante para favorecer que nuestro hijo tenga una autoestima sana. Es necesario alcanzar un equilibrio correcto.

Los niños pequeños cuando aprenden a hacer algo nuevo experimentan un sentimiento de logro que refuerza su autoestima, la implicación parental es fundamental para ayudar a los niños a formarse percepciones de ellos mismos sanas y positivas.

Los niños que se sienten bien con ellos mismos son capaces de manejar mejor los conflictos y de resistir a las presiones negativas. Tienden a sonreír con mayor facilidad y a disfrutar de la vida.

Por el contrario, para los niños con baja autoestima, los desafíos pueden ser fuentes importantes de ansiedad y frustración. Las personas que tienen una baja opinión de ellas mismas tienen dificultades para encontrar soluciones a los problemas. Si tienen pensamientos autocríticos como "no soy suficientemente bueno" o "no puedo hacer nada bien", pueden volverse pasivos, retraídos y deprimidos. Cuando tienen que hacer frente a un nuevo reto, su respuesta inmediata es "no puedo".

En ocasiones tan solo es necesario un empujoncito  y que un adulto crea en ellos.

¡UNA AUTOESTIMA SANA ES LA ARMADURA QUE PROTEGERÁ A SU HIJO
FRENTE A LOS DESAFÍOS DE LA VIDA!

El PUNTO. PETER H. REYNOLDS.