Mostrando entradas con la etiqueta 11. Artículos de interés. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 11. Artículos de interés. Mostrar todas las entradas

lunes, 22 de diciembre de 2014

¿ERES UN PROFESOR MÁGICO? ¡TENGO UNA CARTA DE SANTA KLAUS PARA TÍ! (Javier Tourón)

La globalización hace que todo se comparta: Santa Klaus, "The Boxing day" o Los Reyes Magos. Nosotros somos más de estos últimos, aunque San Nicolás también tiene su aquél. Me he encontrado con una carta escrita por "Santa" (Michel Gorman) a los profesores y como invita a compartirla, me ha parecido que os gustaría leerla. No importan la materia, el nivel, la edad, el sexo, la experiencia... todos podemos poner en nuestro trabajo un poco de magia. No repetiré ahora lo que ya dije, o sí lo haré: "los profesores son, somos, con frecuencia, la clave olvidada del Sistema Educativo" que, sin duda, sigue a flote ¡porque somos un poco mágicos!

Queridos profesores, esta es una carta que debí escribir hace mucho y ahora con mis renos listos para el largo viaje que he de emprender, encuentro el momento para hacerlo. He observado a los profesores durante mucho tiempo y me admira lo que hacen. He llegado a la conclusión de que su trabajo, como el mío, debe llenarse con pequeñas dosis de magia. Quiero ofreceros diez ideas en las que se pone de manifiesto mi creencia:

1.   Viajo a lo largo y ancho del mundo en una sola noche para llevar regalos a todos los niños. Los profesores trabajan con niños y niñas a lo largo de todo el año. Esto significa que cada uno atiende las necesidades educativas de entre 30 y 200 niños cada día. ¡Me parece mágico!

2.   Yo entrego regalos a todos los niños y niñas. Con los datos de mi taller de reparaciones puedo decir que muchos de estos regalos se rompen o no atraen su atención más allá del primer mes. Sin embargo, los profesores encuentran dones en el interior de cada niño, que cuidan hasta convertirlos en auténticos regalos que durarán toda la vida. ¡Eso me parece mágico!

3.   Guardo una lista de travesuras y cosas buenas de cada niño. Algunas personas creen que este trabajo es increíble. Sin embargo, cuando miro la profesión docente, veo que los profesores ofrecen una evaluación constante a cada uno de sus estudiantes. Su lista abarca todos los aspectos del desarrollo y el aprendizaje. Esta evaluación está basada en una gran variedad de observaciones, datos y rendimiento del estudiante y es utilizada por los profesores para ayudar a cada niño a mejorar. ¡Guau!, llevar cuenta del itinerario y fortalezas de cada estudiante prescribiendo caminos para que tengan éxito... ¡debe ser mágico!

4.   Yo les dejo regalos a los niños que están en la lista de los que se han portado bien y que creen en mí. Los profesores trabajan con todos los niños porque creen en cada uno. Y lo siguen haciendo incluso cuando los éstos ya no creen en la capacidad del sistema educativo para ayudarles a rendir bien. ¡Esa capacidad de persistencia en la tarea a mí me parece mágica!

5.   En mi taller de reparaciones hemos utilizado la misma tecnología durante cientos de años y me ha funcionado bien. Claro, yo trabajo con los niños cuando están dormidos y les entrego los regalos yo mismo. Los profesores trabajan con los niños cuando están despiertos e invierten tiempo en aprender cómo implicarlos con Google, blogs, phlogs, glogs, prezis y todas esas palabras que yo no conozco. ¡Ser capaz de enseñar, transformar y adaptarse a esta nueva generación digital debe ser mágico!

6.   He convertido en una práctica habitual el dejar carbón a los niños que no estén en mi lista de los que se han portado bien. Parece que cada año reciben el carbón los mismos niños. Los profesores rechazan el dejar carbón; de hecho, trabajan duro para que ningún alumno se quede atrás. ¡El trabajo que lleva a luchar por no dejar a ningún niño atrás es un verdadero acto de magia!

7.   Leo las noticias y me siento agradecido porque siempre leo cosas bonitas sobre mi trabajo. Esto me motiva para seguir adelante. En ocasiones leo noticias acerca de la profesión docente y me parece que la mayor parte de ellas no son de apoyo a los profesores. Aun así, los profesores siguen trabajando duro para ofrecer a sus estudiantes el apoyo que necesitan. ¡Estos profesores son un tanto mágicos!

8.   Tengo miles de elfos, por supuesto, renos, y la comunidad de todo el Polo Norte para que me ayuden. Los profesores trabajan cada día, frecuentemente solos, para ofrecer nuevas oportunidades a sus alumnos. Llevar esa carga solos debe ser más pesado que mi bolsa llena de juguetes. ¡Realmente debe ser mágico!

9.   Recibo muchas gracias y millones de fotos de caras felices de los niños al abrir sus regalos cada año. Los maestros no siempre reciben un gracias, o nunca podrán ver el regalo abierto. Cuando las reciben, el agradecimiento puede llegar ¡décadas más tarde! ¡Un gracias que aparece después de muchos años debe ser pura magia!

10.      Rudolph es como una luz que ilumina en la noche oscura,  al llevar alegría a todos los niños del mundo. Los maestros proporcionan la luz que ilumina nuestro mundo, tanto en la noche más oscura como en el día más brillante. ¡Es la luz del aprendizaje y el conocimiento! ¡La capacidad de mantener la luz encendida y brillante debe ser un poco de magia!

Ya ves, me he dado cuenta de que la magia no es fácil ¡Es posible sólo para aquellos que trabajan duro y siguen creyendo, y buscan lo que saben que es realizable! Como vemos, tiene que haber una gran cantidad de magia en la profesión docente. Por favor, continúa manteniendo viva esta magia y estarás en mi lista de los buenos. ¡Después de todo, tuve que aprender lo que hago en alguna parte! Así que desde el otro lado del tiempo sé que tengo muchos profesores a los que dar las gracias. Por último, quiero decir a todos los maestros del mundo: yo, realmente, creo en vosotros.

Aprovecho esta entrada para desearos una Feliz Navidad y un próspero año nuevo en el que, al menos, algunos de vuestros proyectos lleguen a buen término.


martes, 15 de abril de 2014

UN PEQUEÑO DICTADOR


"Mis padres me han dado tanto poder
que ahora no sé qué hacer con él"

Si tu hijo se enfada, llora y patalea si no le das lo que quiere, si tiene malas maneras, desprecia la autoridad, si ha pasado de ser el rey de la casa a un dictador absoluto…………… ¡ponte firme ya!.

El psicólogo y pedagogo Javier Urra en su libro “El pequeño dictador” habla de la peculiar epidemia que afecta a muchos niños del siglo XXI: “son unos niños caprichosos, sin límites, que dan órdenes a los padres, organizan la vida familiar y chantajean a todo aquel que intenta frenarlos. Quieren ser constantemente el centro de atención; son desobedientes, desafiantes y no aceptan la frustración”. En su opinión la culpa es de una sociedad que educa a los niños en sus derechos, pero no en sus deberes”, donde ha calado de forma equívoca el lema “no poner límites y dejar hacer”; además el hecho de que  algunos padres no ejerzan su labor se debe a una falta de criterios educativos que intentan compensar la falta de tiempo y dedicación a los hijos permitiéndoles todo con tal de no discutir.

Según  Laura García Agustín la causa fundamental de que muchos niños hayan cogido el terreno  a sus progenitores está muy clara: “los padres han huido del viejo modelo autoritario y han pasado al otro extremo, siendo excesivamente permisivos y tolerantes, lo cual es un error fatal”.

Los principales síntomas son:
·  O se hace lo que ellos quieren o acaban por dificultar en extremo la convivencia.
·      Se les ha consentido todo y se creen con derecho a todo, de ahí que sean caprichosos en extremo. No  muestran reparo en molestar a los demás, pero no toleran que se les moleste a ellos.
·     Tienen  una  autoestima  exacerbada  y  un ego excesivo pero no por sus logros personales, sino como resultado de una sobreprotección excesiva ejercida por los padres.
·  Sólo piensan en sí mismos y en satisfacer sus necesidades, con una escasísima resistencia a la frustración y con una grave dificultad para demorar cualquier tipo de gratificación: lo que quieren lo quieren ya. Desconocen el valor de las cosas.
·     No conocen los límites ni la palabra no. Han aprendido a chantajear para conseguir lo que quieren; a amenazar sin ningún tipo de pudor, con tal de salirse con la suya.

Mª Jesús Álava Reyes especialista en temas de conducta infantil y juvenil comenta que estos niños no han nacido para hacer la vida imposible a sus padres y profesores, no persiguen el  fracaso y la desesperación de los que están a su lado, buscan su apoyo y su ayuda para salir adelante, para sentirse bien consigo mismos, para tener alguna opción de ser como los demás, eres tú, su padre/madre el que lo ha convertido en un mini tirano.

¿Qué puedes hacer?
·         Recupera las riendas.
·  Aplica las tres ces. Coherencia: unidad de criterios entre los padres. Consistencia: el sí es el sí y el no es el no. Continuidad: ser coherente y consistente de forma  permanente.
·         Muéstrate seguro. La insistencia de los niños es directamente proporcional a la mayor o menor seguridad con la que se muestren sus padres.
·         Ponle límites con buen rollo. La autoridad no está reñida con el cariño, y la firmeza no es sinónimo de gritos ni de faltas de respeto.
·         Restituye el papel del no.

                                                                                               Fuente: Revista Telva

miércoles, 26 de marzo de 2014

ENTREVISTA JEANNE SIAUD-FACCHIN "UN COCIENTE INTELECTUAL DE 130 NO SIGNIFICA NADA"


La psicoterapeuta Jeanne Siaud-Facchin durante la entrevista en el Instituto Francés de Madrid. I.F.

Lleva años diagnosticando y tratando los problemas que provoca el exceso de inteligencia en la infancia. Tras pasar por su consulta muchos niños con dificultades por este motivo, se dio cuenta de que sus padres habían tenido los mismos problemas que sus hijos y no sólo eso, sino que décadas después seguían arrastrando un desajuste con su entorno. Por eso, la psicoterapeuta Jeanne Siaud-Facchin, una de las principales expertas en este campo, se decidió a escribir ¿Demasiado inteligente para ser feliz? (Paidós), un libro en el que analiza el día a día de los adultos superdotados, las herramientas para realizar un diagnóstico correcto y algunos trucos para que la inteligencia sea un buen aliado. Autora también de Cómo la meditación cambió mi vida, reconoce que llegó a ésta a la par que trataba a sus pacientes, herramienta que aprovechó para serenar la mente de las personas superdotadas: "su cabeza siempre está activa, del pasado al presente y de este al futuro. Nunca paran. La meditación les viene bien porque les ayuda a parar y a vivir el momento, a serenarse".

¿Cómo es una persona superdotada?
Tienen una personalidad muy paradójica. La estructura cognitiva de las personas superdotadas es muy diferente a la del resto de la población. Cuando reciben un estímulo, en su cerebro se activan muchas neuronas, lo que les genera miles de ideas y una gran dificultad para saber discriminar la información correcta. Es la primera paradoja. Además, la transición de los datos va más rápida que lo que tarda el cerebro en procesarlos. A eso se une que las conexiones entre la parte frontal del cerebro y la zona parietal también van más rápidas. Eso les da una gran potencia de inteligencia, pero también sobreabundancia de información, que les conlleva en la adolescencia una dificultad para organizar y estructurar el pensamiento. Es una fuerza y una fragilidad a la vez. Esta forma de inteligencia contribuye a una gran lucidez sobre lo que pasa en cada momento de la vida, que puede generar además sufrimiento por entender demasiado, por analizar demasiado, e interferir en la capacidad de ser feliz. El segundo aspecto fundamental es el relacionado con la creatividad emocional. Tienen hipersensibilidad, y algo banal se puede convertir en un cataclismo emocional. Las emociones siempre les invaden y esto puede generarles vulnerabilidad y dificultad para conectar con lo que les pasa. También les resulta complicado estar tranquilas y no pensar demasiado en el futuro o en el pasado. Además, tienen una inmensa capacidad de empatía, de sentir lo que sienten los demás. Esto crea una intensidad de vivir que a veces es difícil de llevar, pero también les genera creatividad, talento y fuerza.

Con estos rasgos, ¿en qué trabajo encajan mejor estas personas?
Pueden aplicar su inteligencia y sensibilidad a muchos sectores. Tanto en profesiones muy creativas, como las relacionadas con el arte, pero también pueden volcar su creatividad en empresas, en la ingeniería, etc. Lo importante es que puedan tener un entorno de agilidad y creatividad, porque todo va muy rápido para ellos, y tener la posibilidad de asociar ideas que no se hubieran encontrado de un contexto más lineal y más lógico. Por eso tienen a veces dificultades para adaptarse al mundo profesional, porque hay un desajuste, porque hay dos tempos. Su inteligencia les permite entender las cosas a 360 grados pero no saben cómo explicarlas porque tienen la convicción de que la realidad es como ellos la piensan. Eso hace que tengan una relación difícil con los jefes. No obstante, no siempre todo es rápido para ellas. A veces tienen la necesidad de detenerse en un punto, algo que les parece central mientras que los demás van a pensar que eso es algo anecdótico pero, ellas tratan de llegar siempre al final de las cosas. Esto les puede generar un sentimiento de desajuste, de no estar al mismo nivel que los demás y dificultad de sincronización.

¿Se puede confundir hiperactividad con una personalidad superdotada?
Los dos tienen una gran rapidez en el cerebro. Los hiperactivos van muy rápidos y, si nadie les interrumpe, funcionan. Pero, si se distraen pierden todas sus ideas. En cambio, los superdotados tienen un inmenso mapa donde se pueden apoyar y asociar sus ideas. No es la misma potencia a nivel intelectual. Para saber si una persona es superdotada, no basta con determinar su cociente intelectual (CI). Es como la fiebre en una enfermedad, que no te dice lo que tienes. Lo importante es saber cómo funcionamos, cuáles son los mecanismos que se activaron para producir ese CI, explorar la inteligencia pero también el mundo psicológico y emocional, para poder imbricar ambos aspectos. Se empieza a hablar de superdotados con un CI igual o superior a 130, pero esa cifra no significa nada. Una persona puede dar en un test de inteligencia un nivel más bajo porque sea muy ansiosa, inhibida o depresiva, y aun así ser superdotada. También es posible tener un CI elevado, de 140 por ejemplo, y estar en un modo patológico, como puede ser el caso de algunos autistas, que tienen una inteligencia muy particular. Es un índice que orienta el diagnóstico.

¿Se puede ser niño superdotado y feliz?
Sí, si el entorno se adapta y entiende la particularidad de estos niños. De lo contrario, pueden tener verdaderos problemas en el colegio, porque la escuela funciona de manera muy lineal, con mensajes que tienen que transmitirse de manera muy codificada. Ellos entienden todo a la primera, pero ven como el profesor repite todo varias veces para los demás, y esto les genera agitación y problemas en clase. Además, siempre necesitan comprender más allá, hacer preguntas, etc. Como son muy sensibles y tienen un concepto de la justicia muy elevado, van a discutir con mucha frecuencia con sus profesores por no estar de acuerdo con ciertas decisiones, lo que puede hacer que parezcan impertinentes.

¿Y qué recomendaciones les da a estos niños?
A veces está bien que se salten alguna clase, para que no vayan tan rápido, permitir así hacer funcionar su inteligencia. También les puede venir bien estar con niños mayores , con temas educativos más cercanos para ellos. Pero si todo ese sufrimiento les ha generado ansiedad y problemas, hay que llevarles a un psicoterapeuta para ayudarles, porque a veces tienen una imagen errónea de sí mismos.

¿Cómo son sus relaciones afectivas en la adolescencia?
Suelen comprometerse de forma más seria que el resto de adolescentes, porque el amor y el compromiso, como otras cosas, están sobredimensionados. Y por eso también tienen miedo a sufrir y a decepcionar al otro.

Entonces, ¿se suelen comprometer pronto y para toda la vida?
No, no siempre. Estas personas tienen una sensibilidad extraordinaria que puede dar lugar a consecuencias terribles para aquellas que no están bien. Porque intentarán multiplicar sus aventuras amorosas para seguir con esa intensidad amorosa, aunque ellas lo que buscan (tanto adolescentes como adultos) es el compromiso verdadero y auténtico. Pero muchas veces prefieren no comprometerse en lugar de tener un compromiso a medias. Como me dijo el padre de un paciente hace poco: "en realidad, son inválidos del matiz, del término medio. Es todo o nada".

¿Hay diferencias debidas al género?
En las consultas médicas y psiquiátricas de Francia se ven cinco o seis chicos por cada chica. El motivo no es que ellos tengan más problemas sino que, aunque estemos en el siglo XXI, los padres de familia se preocupan más rápidamente por los chicos que por las chicas. Otra razón es que los problemas de los niños (ansiedad, depresión, o lo que sea) hacen más ruido. Ellos son más activos y atraen más rápido la atención de los profesores y de los padres. En cambio, las niñas intentan hacer lo mejor que pueden las cosas y lo que esperan de ellas, aunque tengan un problema. En los superdotados, vemos lo mismo. Los chicos se vuelven muy reactivos cuando no consiguen expresar lo que son. Las chicas en seguida se cuestionan y, cuando se sienten mal, lo ocultan. Años después, los problemas son mayores en ellas, porque los guardaron para sí mismas durante mucho tiempo. Y aún así, van a intentar adaptarse mientras que los hombres van a desarrollar problemas graves al estar en rebeldía, al intentar imponer su forma de ser.

¿Intentar ocultar esta falta de adaptación puede generar más problemas?
Sí. Depresión, problemas de imagen patológicos, sensación de ser nulo, de no valer, de no tener ningún valor.

¿Hay algún tratamiento farmacológico para estas personas?
No. Porque no están enfermas, ser superdotado no es una patología. Pero si no se desarrollan en un entorno adecuado, sí tendrán sensación de estar en otro plano, de pensar cosas que nadie imaginó, de entender cosas que nadie entendió, sensación de aburrimiento de su trabajo, de su pareja, un sentimiento de soledad enorme... Todo les genera confusión. Pueden estar recibiendo el mensaje de que son demasiado excesivos, demasiado sensibles, que plantean demasiadas preguntas, que van más allá en todo, que no dejan pasar ni una. Esta falta de adaptación crea desajuste, y esto puede llevarles a consultar con un médico. Si éste hace un diagnóstico erróneo, les diagnosticará unas patologías que sí las enfermarán, porque les recetarán pastillas que les harán enfermar.

Tiene que ser complicado vivir con estas personas, ¿no?
Sí. La sociedad tiene una especie de normalidad, del sentido del término medio, y la adaptación social para ellas es difícil a veces. Con frecuencia, la queja de adolescentes y adultos es tener la imprensión de estar a la vez con los demás y estar aislados. Una vez más están en otro nivel, en desajuste.

¿Cuál es la palabra que mejor les define? ¿Intensidad?
Bravo. De hecho, así se denomina a lo que les ocurre: Síndrome de intensidad. Son demasiado intensas.

miércoles, 5 de marzo de 2014

UNA REFLEXIÓN: ¡QUEMAR LAS NAVES!


Por Manuel Martínez Cuesta. 
Licenciado en Psicología y en Antropología, Master en Bioética, 
Directivo de la Asociación Viktor E. Frankl.

Cuenta la historia que al alcanzar la costa de Fenicia, el ejército de Alejandro Magno se encontró con una superioridad numérica aterradora. Las dudas, los temores, poco a poco fueron ganando terreno en los indómitos corazones de sus soldados. El terrible e invicto ejército de Alejandro sufrió la peor de las derrotas, la derrota de su espíritu y sabedores de ante mano de su funesta pérdida, no pudieron por menos que considerar la rápida retirada para, al menos, salvar lo poco que quedaba de ellos, aunque solo fuera su vida.

Cuál fue la sorpresa de estos derrotados soldados, cuando al buscar con sus anhelantes miradas la seguridad de las naves, descubrieron que ardían irremediablemente, mientras se hundían y eran reclamadas por las profundidades del Mediterráneo.

Alejandro Magno, al ser consciente de la tragedia que se forjaba, mandó destruir la única vía de escape. Tras dar esta orden, se dirigió a sus huestes, ahora solo tenían una opción: vencer, enfrentarse al enemigo. Solo había una forma de volver a casa, en los barcos de sus enemigos ya vencidos.

“Quemar las naves” ha llegado a nuestros días como una expresión dentro de nuestro acervo popular. Con ella, describimos la actitud que en ocasiones tomamos o toman otras personas de comprometerse más allá de toda duda, más allá de cualquier posibilidad de vuelta atrás.

Sin embargo, parece que hoy en día, la posibilidad de comprometerse, de perseverar, aún más, de apostar por una idea, un sueño, un valor, una decisión, va quedando desvaída en medio de una sociedad que rehúye la reflexión y busca ante todo, lo inmediato, sin complicaciones, si me permitís el barbarismo, una sociedad de “plug and play”.

Y es que lo inmediato es el mejor remedio para no escuchar nuestra conciencia, esa conciencia que, si la escuchásemos, si le diéramos voz y voto, digamos que… nos “complicaría” la existencia.

Desde la conciencia, la persona se encontraría frente a las constantes apelaciones a su responsabilidad, que no es otra cosa que la manifestación de que cada uno de sus actos, por insignificante que parezca, nace de una radical y última libertad, una libertad que puede estar condicionada, limitada, pero en último término siempre conserva la posibilidad de elegir.

Pero claro, si la vida me interpela a que responda, significa, como ya he dicho, que puedo elegir y elegir… y ¡ay, amigo mío!... elegir supone que existe la posibilidad de que yerre. Y equivocarme significaría enfrentarme a mis limitaciones, enfrentarme a mi finitud, y eso, con la cantidad de cosas que tengo que hacer y conseguir, solo sería un estorbo a mi autorrealización, sería mucho mejor centrarme en lo que puedo tener, que es mucho más cómodo y accesible pues como rezan los nuevos valores: “si no te gusta, te devolvemos el dinero”.

Sin duda, si nos paramos a pensar un poco, aunque no lo hagamos de forma consciente, seguramente hemos caído más de una vez en esta espiral de superficialidad, pero ésta no es la única manera en que podemos vivir, ni tampoco es la única manera en que se puede entender la vida.

Donde otros ven trágico destino, nosotros podemos encontrar un océano de posibilidades; donde otros ensordecen su conciencia con acumulación de cosas y aplazamiento de decisiones, nosotros podemos enriquecer nuestra existencia revalorizando cada pequeño acto o circunstancia. Y aquí es donde expongo mi propuesta: ¡quema tus naves al vivir! ¡quema tus naves en cada decisión de tu vida!

Frankl cuando intuye que no existe situación que carezca totalmente de sentido, está revisando una realidad que para otros se ha convertido en una carga, en una condena, un sinsentido. La Logoterapia va más allá de describir la existencia de un gran sentido en la vida, es capaz de captar como cada uno de los pequeños fragmentos de los que se constituye nuestra vida también poseen esa potencialidad. Para empezar no existe “el” sentido, sino “nuestro” sentido que además, no podemos reducir simplemente a una realidad única y aglutinante. “El sentido correspondiente es un sentido ad personam et ad situationem”*. El sentido no se puede dar (o comprar, añadiría yo), sino que debe ser descubierto. Descubierto por cada uno (ad personam) en cada momento y situación (ad situationem).

Para ello, necesitamos vivir cada momento y cada situación. Si por el contrario, de la misma manera que los soldados del ejército de Alejandro Magno, frente a las presiones del entorno, de nuestros propios miedos, de las exigencias de una cultura de escaparate, nos deslizamos sobre la existencia, asustados, para no ser heridos o decepcionados, estamos siendo derrotados de antemano, como lo estaban siendo los soldados en su corazón.

Pero, ¿y si nos atreviésemos a hacerlo de otra manera? ¿Y si reconociésemos la riqueza de cada momento de nuestra vida, su irrepetibilidad, la gran oportunidad existencial que supone? Una oportunidad en la que yo, y solamente yo, en todo el universo, tengo la capacidad de dar una respuesta genuina.

¿Y si acepto esta tarea existencial, pues me he atrevido a quemar mis naves y, por tanto, solo me queda responder a la vida, sin las ataduras de falsas seguridades, ya sean emocionales o personales? ¿Y si, liberado de esas naves que me tientan a abandonar, convierto mi vida, mi cotidianidad, en algo más grande al comprometerme “realmente” con lo que pienso, siento y vivo?

Es cierto que vivir así no es fácil. El riesgo existe, eso no os lo voy a negar, y las decisiones tomadas también acarrearán en ocasiones dolor y pérdidas.

Por cierto,… finalmente los soldados de Alejandro Magno, aunque doloridos y heridos, consiguieron regresar a sus hogares… en los barcos de sus enemigos.


(*) Viktor E. Frankl. "Logoterapia y análisis existencial", Ed. Herder, Barcelona, 2011, pág. 130)

domingo, 23 de febrero de 2014

FERNANDO ALBERCA: "NUEVAS ESTRATEGIAS DE LA MOTIVACIÓN EFICAZ"


NUEVAS ESTRATEGIAS DE LA MOTIVACIÓN EFICAZ
Prof. Fernando Alberca

Fernando Alberca, Profesor de Secundaria y de la Escuela Universitaria de Magisterio Sagrado Corazón, habitual conferenciante y autor, entre otros, de los best-sellers Cuatro claves para que tu hijo pueda ser feliz (Ed.Almuzara) y Todos los niños pueden ser Einstein (Ed.Toro Mítico), está considerado uno de los mayores expertos del mundo en Motivación. A él acudimos para adentrarnos en el infinito poder de la motivación de todo hijo o alumno, niño o adolescente.

Según Fernando Alberca, la motivación norteamericana, que tanto nos ha influido en las dos últimas décadas, ha tocado fondo. Se ha derrumbado desenmascarada en un momento de crisis global, porque solo se sostenía en el aliento: en humo. “A nadie motiva –dice Alberca- que le digan tú puedes, este es tu momento. Por el contrario, este aliento solo aumenta la ansiedad y la angustia ante el fracaso que se le viene encima al niño y teme que sea evidente a todos”.

Los niños y adolescentes de nuestro tiempo requieren una motivación mayor y más eficaz.

Fernando Alberca, en su libro Todos los niños pueden ser Einstein, ofrece un capítulo titulado: Esfuerzo + Necesidad = Capacidad.

En efecto, la capacidad de nuestro hijo o alumno tiene mucho que ver con el esfuerzo, pero también con la conciencia de la necesidad que tanto le falta a menudo.

Esta necesidad que ha de saberse y sentirse antes de poner un esfuerzo, requiere una dosis de motivación suficiente y

CÓMO SE DEBE MOTIVAR HOY
Los niños y adolescentes de hoy necesitan una motivación nueva. Según Alberca hay muchas actitudes que solemos emplear para motivar a los hijos, que logran el efecto contrario. Y al revés, muchas actitudes a nuestro alcance no suelen emplearse, pese a que serían de enorme eficacia. Entre ellas, este autor experto en educación y motivación, nos propone una serie de conductas a evitar como padres y educadores y otras a realizar.

Qué evitar:
Para motivar de verdad a un niño de hoy, a fin de que este se haga consciente de la necesidad que tiene de poner un esfuerzo determinado y ser capaz de una meta, sus padres o educadores deben evitar expresiones como:

- Tú puedes.
- Este es tu oportunidad. Ahora es el momento.
- Eres capaz. Solo tienes que ponerte.
- Si hicieras esto como haces aquello...
- Estamos contigo. No te preocupes, no va a pasar nada.
- Todos pueden, tú no eres menos.
- Ánimo, demuéstrales que no eres tonto o incapaz.
- Si todos han podido, tú también podrás.
- A mí también me costaba y al final lo logré poniendo esfuerzo.
- Etc.

Todas estas expresiones de aliento, que no de motivación, a imitación de la motivación norteamericana que ya ha fracasado, no hacen más que incrementar el temor a fracasar en el niño y adolescente.

Se trata de expresiones que tienen como protagonista las expectativas del adulto, no la capacidad real del hijo o alumno. Saber que los demás esperan un logro no le hace al niño capaz de lograrlo, si no sabe por qué, para qué y cómo afrontar el reto.

Qué hacer:
Indirectamente:
1. Manifestarle nuestra satisfacción cada vez que haga algo bien. Sobre todo, si lo hizo voluntariamente. ¿Cómo?:
a) Con gestos de nuestra cara (una media sonrisa, una mirada de aprecio y asentir con la cabeza, junto a un pensamiento de satisfacción por tener un hijo o alumno capaz de aquello, que se traslucirá sin duda. Uno solo debe preocuparse de pensarlo de veras).

b) Contar nuestra satisfacción a un tercero, con palabras dichas cuando el hijo o alumno lo oiga y parezca distraído de la conversación. Por ejemplo, dándoles nosotros la espalda al decirlo, como si no viéramos que está presente.

2. Pedirle a cualquier edad que haga cosas difíciles. Tareas que pueda hacer y que otros a su misma edad no hacen aún. Por ejemplo, hacerse responsables de algo, andar una larga distancia, quedarse solo ante el ordenador y emplearlo adecuadamente, aprovechar el tiempo cuando se quede a solas en su habitación, hacer la cama, poner y quitar la mesa, ceder en la comida lo mejor a su madre, fregar los platos cuando llega bien al fregadero o recoger el lavavajillas.

3. Decirle que confiamos en que actuará bien. Porque sabe cómo debe portarse y es bueno e inteligente. Que confiamos en que se portará como su conciencia le dicte, que conseguirá ayudar y agradar a muchos, empezando por ellos mismos, nosotros y otros.

4. Aunque nos haya fallado a menudo, no transmitirle que creemos que puede fallarnos de nuevo. Y para eso, no pensarlo siquiera. Por tanto, pensar siempre que actuará bien esta vez por madurez, aunque en el pasado no lo hiciera: pensadlo primero y decirlo después de creerlo.

5. Preguntándoles a cualquier edad –desde que hable- su opinión, aunque seamos luego nosotros los que decidamos en solitario.

Directamente:
6. Convencerle de la fórmula de Fernando Alberca antes referida: Esfuerzo + Necesidad = Capacidad. Que será capaz de lo que se proponga si encuentra la necesidad real de lograrlo y pone el esfuerzo que ese logro exige. Transmitirle que creemos que es capaz, si ve la necesidad que nosotros intuimos y pone el esfuerzo que aquello requiere.

7. Relacionar lo que le pedimos con algo que sea de su interés o gusto.

8. Presentándolo como algo difícil y valioso hasta provocar su curiosidad.

9. Relacionando lo que le proponemos con su entorno y con la satisfacción y orgullo que sentirán personas muy apreciadas por él.

10. Plantearlo de forma que pueda provocar en él alguna pregunta sobre cómo, por qué o para qué hacer aquello.

11. Explicarle que lo que se le propone es asequible porque es un paso más de algo que ya hizo bien antes.

12. Que puede lograrlo porque tiene ya de hecho la forma de ser que aquello exige y porque pertenece a una familia o grupo que cuenta con una motivación adecuada, con una tradición, sabiduría y posibilidad real de conseguirlo y que le aguarda por ello una satisfacción también singular.

13. Que le reportará prestigio personal.

14. Que se lo proponemos –no pedimos- porque el concepto que tenemos de él, basado en la realidad más objetiva, nos anima a hacerlo. Pese a saber que lógicamente puede no lograrlo tras intentarlo. Lo que no cambiaría el concepto que tenemos sobre él. Un concepto que mejorará por el mero hecho de que lo intente.

15. En lo que se le propone, dejarle margen para elegir su propio modo de hacerlo.

16. Acostumbrarle a recibir consecuencias afectivas satisfactorias, más que materiales, cada vez que haga algo bien.

17. Recompensarle por sus éxitos y mostrar una reacción neutra ante sus fracasos.

18. Enseñarle a elegir, asumiendo al hacerlo las consecuencias de sus elecciones.

19. Asegurar, en lo que esté en nuestra mano, que carga con las consecuencias de sus acciones libres.

20. Animarle a que empiece lo que cree que será muy difícil. Porque el intento ya es valioso.

21. No pretender que haga lo que nosotros haríamos y mucho menos como lo haríamos nosotros.

Todas estas son acciones que cualquier padre o educador podría poner en marcha para motivar eficazmente a cualquier niño y adolescente y hacerle capaz de tantas cosas como desea lograr y a menudo no encuentra la fuerza o el modo de lograrlo, encontrando en ello una frustración que si no aprende a tolerar le llevará a una espiral de infelicidad. Acciones asequibles entre otras, basadas en la verdad y en la confianza, que Fernando Alberca nos propone, al tiempo que nos anuncia que

“si actuamos así con los hijos, conseguiremos no solo que sean capaces de metas difíciles que les reportarán satisfacción y éxito, sino, lo que es mucho más importante, que estaremos haciendo posible que nuestros hijos o alumnos sean verdaderamente felices, ahora, el día de mañana y siempre”.

Página Oficial:

Entrevista "Todos los niños pueden ser Einstein"

OTROS TÍTULOS DE FERNANDO ALBERCA:
·     Guía para ser buenos padres. Desde la noticia del embarazo hasta los 10 años. (Toro Mítico),

·   Guía para ser buenos padres de hijos adolescentes. Desde los 11 años hasta los 30. (ToroMítico),

· Las complicaciones del corazón. La afectividad en la adolescencia. (Almuzara),

·         99 trucos para ser más feliz. (Ed.Cálamo),

·         ¿Quieres casarte conmigo? (Ed.Palabra),

·         La revolución necesaria: ser libre, inteligente y feliz. (Ed.Palabra),


·         Escribir sin faltas. Método FAR. 

viernes, 24 de enero de 2014

LAS AULAS DEL SIGLO XXI: ¿SABES CÓMO DEBERÍAN SER?

Un aula que haya evolucionado al siglo XXI ha de ser un entorno productivo, en el que los estudiantes puedan desarrollar las habilidades que necesitarán en sus futuros lugares de trabajo y en la que los profesores sean facilitadores de su aprendizaje. El enfoque propio de un aula del siglo XXI estará centrado en que los estudiantes puedan experimentar un ambiente similar al que se encontrarán como trabajadores de hoy en día; en el desarrollo de habilidades de pensamiento de orden superior, de comunicación efectiva y de colaboración, haciéndolos adeptos al uso de la tecnología y desarrollando las demás capacidades que les serán necesarias en sus lugares de trabajo.

Las prácticas educativas de las aulas tradicionales ya no son eficaces y los maestros deben desarrollar nuevas estrategias de enseñanza, que son radicalmente diferentes de las utilizadas en las aulas tradicionales. El aula de hoy en día debe estar más centrada en los estudiantes, mientras que los profesores deben tomar el papel de facilitadores y guías en lugar de ser meros proveedores de conocimientos.

Deben asegurarse de que se involucran a sus estudiantes en el aprendizaje y les proporcionan una instrucción efectiva, usando una variedad de métodos, siguiendo diferentes enfoques pedagógicos ayudados con la tecnología. Deberían ser participantes activos en su propio aprendizaje, buscando un desarrollo profesional que mejore su rendimiento y el aprendizaje de sus alumnos.

Las 10 principales características de un aula del siglo XXI son:

Paidocéntrica:
En estas aulas, los estudiantes tienen un papel activo en su aprendizaje y sus profesores sirven como meros guías. Éstos son más facilitadores del aprendizaje que personas que exponen conocimientos. Ayudan a los estudiantes a pensar críticamente y a aprender haciendo, actuando como un recurso que facilita a sus alumnos a descubrir y dominar nuevos conceptos. Un entorno de clase centrado en los estudiantes pone los intereses de éstos primero, centrándose en las necesidades, habilidades y estilos de aprendizaje de cada uno.

Uso de dispositivos digitales:
Las computadoras u otros dispositivos digitales están fácilmente disponibles en las aulas modernas, ya que son herramientas esenciales para los estudiantes del siglo XXI y reemplazan muchos de los procedimientos de papel y lápiz. La tecnología no sólo da a los estudiantes los medios para llevar a cabo investigación en línea y dominar las habilidades de la tecnología que necesitan, sino que también da a los maestros la oportunidad de mejorar sus lecciones. La capacidad de operar con destreza una computadora es una habilidad crítica del siglo XXI. Los ordenadores y otros dispositivos digitales, son de gran ayuda en la enseñanza y el aprendizaje y los hacen más atractivos y eficaces.

Aprendizaje activo:
En las aulas modernas, los estudiantes participan activamente en lo que aprenden, trabajando en grupos o en equipos y proyectos completos y otras actividades interesantes que les ayudan a descubrir nuevas habilidades. Los estudiantes pueden aprender de forma activa al hablar y escuchar, escribir, leer y reflexionar. Cuando los estudiantes son animados a adquirir un interés activo en el aprendizaje, son más propensos a retener el conocimiento que han acumulado. 

Aprendizaje adaptativo:
Cualquier clase siempre tendrá estudiantes con diferentes tipos de habilidades y capacidades, lo que a menudo hace que sea difícil para los profesores asegurarse de que todos entienden los conceptos que han de aprender. El enfoque moderno del aprendizaje adaptativo da a los estudiantes la libertad de aprender a su propio ritmo y en la forma en la que se sientan más cómodos. Hay varios tipos de software disponible para el aprendizaje adaptativo que los profesores pueden utilizar para mejorar el aprendizaje de sus estudiantes.

Entorno acogedor:
Las aulas modernas no deben ser agobiantes o estar abarrotadas. Deben tener el material básico necesario para la enseñanza, como pizarras interactivas y proyectores LCD. También se puede adoptar un enfoque BYOD (Bring-Your-Own-Device), por lo que los estudiantes pueden traer sus ordenadores portátiles o tabletas a las aulas para facilitar un aprendizaje más personalizado. La enseñanza con material tecnológico es más eficaz, estimula la participación del estudiante, facilita el trabajo de los profesores y facilita a los estudiantes a centrarse en su propio aprendizaje.

Los estudiantes entienden y siguen las reglas y procedimientos:
El ambiente de aprendizaje está cuidadosamente planificado y bien organizado. Las reglas de clase, los procedimientos y las comunicaciones de las próximas actividades se publican en lugares convenientes para ayudar a los estudiantes a permanecer en la onda. Se alienta a los estudiantes constantemente para recordarles sus objetivos y responsabilidades. Siguen rutinas de clase y entienden lo que se espera que logren cada día y cómo se supone que deben hacerlo.

Respeto mutuo: 
Los profesores y los estudiantes siempre deben tenerse respeto mutuo. Como ahora el papel de los profesores ya no va a ser el de "el sabio en el escenario", los estudiantes no deben olvidar cuál es el valor de sus profesores, ya que siempre recibirán orientación y guía de ellos. Además, los profesores deben alentar a los estudiantes a hablar con confianza y valorar sus opiniones. En un ambiente bien disciplinado, los estudiantes deben también cooperar y respetar a sus compañeros de clase.

Los estudiantes asumen la responsabilidad de su propio aprendizaje:
Como los estudiantes son animados a participar activamente en su propio aprendizaje, se convierten en responsables del mismo. Se auto-dirigen, no sólo se animan unos a otros, sino que también trabajan con su profesor para lograr los objetivos académicos y de comportamiento que ellos mismos han ayudado a establecer. Los maestros deben emplear una variedad de estrategias para promover la toma de decisiones responsables y crear estudiantes autosuficientes. 

Evaluaciones basadas en el rendimiento:
Las evaluaciones regulares basadas en el rendimiento se llevan a cabo por los profesores a través de diversos métodos, que no se limitan a exámenes o tests. Pueden realizarse ser mediante cuestionarios y otras formas de comprobación. Los profesores pueden utilizar los proyectos, así como otros productos y trabajos como procesos de evaluación que les ayuden a determinar los logros y las necesidades de los estudiantes. Las evaluaciones se adaptan a las capacidades y necesidades de éstos.

Aprendizaje colaborativo:
El aprendizaje a través de la colaboración es una de las formas más eficaces de aprendizaje. La enseñanza y el aprendizaje en el aislamiento son muy restrictivas y obstaculizan el progreso. El trabajo en grupos aumenta el alcance del aprendizaje y desarrolla el pensamiento crítico. Actividades de colaboración, con este fin, incluyen la escritura colaborativa, proyectos en grupo, resolución conjunta de problemas, debates y mucho más. El aprendizaje colaborativo redefine la relación tradicional estudiante-profesor en el aula.

La tecnología juega un papel importante en el desarrollo de todas estas características para las aulas modernas. Estas aulas mejoran las experiencias de aprendizaje y preparan a los estudiantes para la educación superior y la actividad laboral.

Página de Javier Turón "Talento y Educación"

http://www.javiertouron.es/